La frontera cubana mató el miércoles a cuatro tripulantes de una lancha rápida registrada en Estados Unidos tras no detenerse ante orden policial en aguas territoriales y supuestamente abrir fuego contra la lancha cubana.
El gobierno cubano afirmó que los diez pasajeros eran cubanos armados residentes en EE.UU. intentando infiltrarse para actos terroristas, identificando a algunos como buscados por sus autoridades.
Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, dijo que investigan independientemente y que tales tiroteos en mar abierto son inusuales con Cuba.