Camila Dolabian muestra una foto que revela guardias de seguridad del Senado desconcertados y sin reaccionar durante la invasión de activistas que colocaron pancartas en los inodoros.
La imagen captura el momento exacto en que los intrusos ya estaban adentro, sentados con pancartas, mientras un guardia mira hacia otro lado y otro aparece ausente, coincidiendo con el cambio de guardia en la Cámara Alta.
Fuentes internas del Senado sospechan que los activistas conocían los horarios para aprovechar la transición, ya que no se toparon con resistencia y lograron ingresar materiales desde una Ford F100 blanca colgados de las rejas.
Además, la Policía Federal no estaba en su puesto habitual en la esquina, lo que genera ruido y una cacería de brujas sobre responsabilidades en la fallida seguridad durante los 35 minutos aproximados de la operación.