El presidente de la FIFA expresó confianza total en la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y las autoridades para garantizar la seguridad durante el Mundial 2026, pese a la situación actual en México.
Recordó los próximos partidos de repechaje en México y la inauguración del renovado Estadio Azteca, destacando que México es un gran país de fútbol y que las autoridades asegurarán el orden como en cualquier nación.
El panel analizó el contexto, mencionando amenazas de narcos tras la muerte del Mencho, descenso turístico y comparación con Brasil 2014, donde pese a favelas se realizó el Mundial sin mayores problemas. FIFA busca mantener el mercado latinoamericano.
Señalaron que México jugará como local en Uruguay-España y otros amistosos, y que el Mundial 2030 tendrá pocos partidos en Sudamérica como homenaje al centenario.