La familia del fotoperiodista Pablo Grillo, agredido hace un año en similar contexto, repudió el incidente y lo calificó como un método recurrente de violencia policial contra la prensa en marchas y operativos, no un hecho aislado. Recordaron que el ataque a Tereschini ocurrió en el mismo asfalto del Congreso, produciéndoles un nudo en el estómago.
Periodistas cuestionaron la respuesta institucional de la Policía Federal, que anunció un sumario, pero destacaron los posteos del presidente Javier Milei justificando la acción policial y atacando a FOPEA como organización terrorista que protege periodistas "pauteros". Patricia Bullrich no emitió comunicado oficial pese a su rol previo como ministra de Seguridad.
Los panelistas enfatizaron que la agresión fue innecesaria, ya que no había masividad ni tensión, solo medios y activistas retenidos, sugiriendo una metodología de represión injustificada.