Ex empleadas de la fábrica de porcelanato Ilva en Pilar mantienen un acampe de 180 días frente al predio desde agosto pasado para impedir el vaciado y cobrar indemnizaciones pendientes. La empresa cerró dejando a 500 trabajadores sin sueldos ni pagos completos, invocando el artículo 247 al 50%, y entró en concurso de acreedores donde los despedidos son acreedores.
Gabriela, con 20 años en la firma, denuncia que no cobraron nada, esperan dictamen del juez Hernán Papa y realizan ollas populares. Se turnan hombres y mujeres para custodiar el lugar con frío, calor y lluvia, exigiendo cumplimiento de la ley.
Fuentes del gobierno como la Secretaría de Trabajo ignoraron reclamos pese a cortes en Panamericana y Parque Industrial. Acusan al dueño Sanón y gerente de fugárselas con la plata, reinvirtiendo en Cerámica San Lorenzo donde producen bajo otra marca, con pruebas en mano.
El sector cerámico cayó 25-30% en ventas, cerrando fábricas, pero critican que empresarios trasladen producción sin pagar deudas.