Dos estudiantes celebraron su graduación invitando al trapito Adrián, quien les cuidó el auto durante cinco años de carrera universitaria, uniéndose al festejo familiar en la esquina.
Adrián, de 56 años con 12 en la zona, siempre las alentó en días de lluvia y exámenes, tratándolas con respeto. Las chicas lo buscaron espontáneamente para reconocer su apoyo constante.
Adrián contó que conoce mucha gente y asegura vehículos para tranquilidad, destacando la reciprocidad en un contexto donde los trapitos suelen tener mala prensa.
La nota resalta historias positivas en medio de complicaciones cotidianas, mostrando gratitud genuina tras años de confianza mutua.