Los ejércitos de Estados Unidos y Corea del Sur anunciaron maniobras anuales de primavera en marzo para reforzar capacidades de defensa combinadas.
Estas ejercicios responden al estancamiento diplomático con Corea del Norte, que posee armas nucleares y califica las maniobras como ensayos de invasión, usándolas para justificar sus pruebas armamentísticas.
Los aliados insisten en que las maniobras son defensivas. El anuncio coincide con una conferencia política en Corea del Norte donde Kim Jong-un expondrá objetivos de política exterior y militar para cinco años.
Expertos esperan que Kim afiance postura dura contra el Sur, rechace desnuclearización como condición para diálogos y anuncie integración de fuerzas nucleares y convencionales.