La administración de Donald Trump autorizó la venta de crudo venezolano a Cuba, pero solo si llega a ciudadanos y empresas del sector privado, manteniendo presión sobre el régimen de La Habana.
La medida responde a la interrupción de suministros venezolanos y sanciones endurecidas. El secretario de Estado Marco Rubio exige avances en libertades económicas y políticas antes de más alivio.
La estrategia busca aislar al gobierno cubano mientras tiende puentes directos con la población en un momento crítico.