La actriz Juana Repetto, madre hace 15 días de su tercer hijo Timoteo, consumió cápsulas elaboradas con su propia placenta para recuperarse del postparto y compartió los supuestos beneficios como equilibrar hormonas, contraer el útero y aumentar la leche materna.
Mostró la impresión de la placenta para enmarcar y las cápsulas preparadas por Belu, afirmando que funcionan fantásticamente y tienen su olor característico. El segmento generó revuelo como noticia del día.
El doctor Fernando Sichero desmintió rotundamente los beneficios alegados, calificando la práctica de primitiva y sin base científica. Explicó que mamíferos comen la placenta por hierro y proteínas perdidos en el parto, pero en humanos no mejora contracción uterina ni producción de leche, ya que la placenta se expulsa.
Argumentó que la leche se produce por succión del bebé y ocitocina, no por reingerir placenta. Recomendó dieta con carne, lácteos y quesos en vez de cápsulas, que podrían no ser ni propias. Admitió libertad individual pero negó cualquier efecto positivo.
Concluyó que se trata de un pensamiento mágico cultural, no lógico biológico, y que la placenta tiene usos médicos reales como membrana amniótica para quemaduras o implantes oculares, pero no nutricionales postparto.