Divina Gloria, participante de Gran Hermano, ingresó al sanatorio Las Lomas de San Isidro en terapia intensiva por parálisis del nervio motor, complicada por diabetes e hipertensión que afectan su movilidad ocular.
Pasó a sala común con visitas restringidas, fuera de peligro pero quedará dos o tres días más; presenta párpados caídos, visión doble y pupilas dilatadas, con evolución de cefaleas, cervicalgia y diplopía.
El episodio similar ocurrió el 24 de diciembre de forma más leve, con registros hipertensivos y esotropía ocular; el laboratorio reveló situaciones privadas que retrasan su regreso a la casa.
El panel nota que ya mostraba ojos afectados al nominar, relacionándolo con su trabajo previo en teatro donde no se observaba así, y especula si un pico de presión dentro de la casa agravó su condición crónica.
Debaten si puede volver dada su medicación y diabetes, pero concluyen que episodios recientes la alejan temporalmente del reality.