La policía detuvo a dos hermanos acusados de integrar una red familiar que abastecía armas a bandas narcos en Rosario, en un allanamiento en Cañada de Gómez.
Secuestraron ocho escopetas, dos carabinas, tres pistolas semiautomáticas, dos revólveres y más de 800 municiones en un aguantadero que funcionaba como armería ilegal.
La violencia en Rosario bajó, pero el fenómeno persiste, y este golpe responde a dónde obtienen armas los delincuentes.