La policía detuvo al padre de uno de los jefes de la Banda del Millón, una organización de cerca de 40 jóvenes violentos que opera en el norte de Gran Buenos Aires robando casas y atacando abuelos.
El arresto ocurrió tras un trabajo de seguimiento de la DDI de San Isidro, partiendo de un escruche donde usaron un Ford Focus sin patente; las cámaras llevaron al dominio del vehículo y su vínculo con la banda a través de una mujer.
El investigador Patricio Ferrari, quien también trabajó en el caso Maradona, lideró la pesquisa que reveló 177 casas marcadas para robar, torturas a víctimas y casos como el de una modelo y una abuela tiktokera.
Los delincuentes se resistieron al arresto, y se secuestró evidencia clave, destacando este como el cerebro en las sombras de la megabanda más importante en 30 años.