Tres delincuentes sorprendieron a dos mujeres que subían a su auto en El Palomar y les arrancaron las llaves de las manos con violencia extrema, para darse a la fuga con el vehículo.
Las víctimas relatan que los ladrones llegaron corriendo desde la esquina, fingiendo caminar distraídos, y actuaron a plena luz del día pese a las cámaras y rejas del barrio. No portaban armas, pero el arrebato fue brutal y quedó grabado en múltiples cámaras de seguridad.
Los panelistas destacan la impunidad cotidiana: ya no se puede caminar por la calle sin riesgo de robo, ni las medidas de seguridad como rejas o cámaras disuaden a los delincuentes que acechan transeúntes.
En el apuro, casi dejan atrás a uno de los cómplices, pero lograron huir con el auto en marcha y la puerta abierta.