El defensor público Ignacio Nolfi solicitó la nulidad del juicio contra Lucas Pertossi, condenado a 15 años como partícipe secundario en el homicidio agravado de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell. Argumenta conflictos de interés del abogado anterior Dr. Tomé, quien defendía a todos los rugbiers en bloque, impidiendo una defensa individual adecuada ya que Pertossi solo grabó el hecho sin participar directamente.
Nolfi asegura que las pruebas confirman que Pertossi no intervino en el ataque fatal ni tuvo intención criminal, posiblemente solo cometiendo lesiones leves a un amigo de la víctima. Destaca que ninguno de los imputados conocía el resultado mortal inmediatamente y que la palabra "caducó" se la dijo un desconocido, no implicando conciencia plena del homicidio.
Explica que Pertossi no accede a beneficios como libertad condicional por el artículo 14 del Código Penal en homicidios agravados. Menciona que el abogado Payarola, preso en Melchor Romero, mintió a otros condenados como Violás y Meninchel prometiendo salidas anticipadas imposibles. Si se anula, un nuevo juicio podría reducir la pena a lesiones leves, ya cumplidas con los seis años presos.
Nolfi está convencido de la inocencia respecto al homicidio y critica la sentencia injusta que el tribunal debió advertir. Otros imputados siguen con Tomé u otros particulares; la Defensoría solo interviene por revocatoria individual por intereses contrapuestos. El panel destaca el giro tras seis años y el rompimiento del pacto de silencio inicial.