Damián Córdoba prende fuego la Fiesta Nacional de la Calle Angosta en Villa Mercedes, San Luis, exigiendo al público levantar las manos, saltar sin parar y demostrar aguante hasta que salga el sol con gritos de euforia y conteos masivos.
Dedica su presentación televisada a su hijo Máximo, que lo mira desde casa, y manda besos a su madre y hermanas, emocionando a la multitud mientras amenaza con bajarse del escenario para unirse al pogo si no responden con energía total.
Canta hits de cumbia romántica sobre desamor y traición como "Y yo te he visto llorando bajo las estrellas" y "Fui seco, te jugaste por lo que sentías", haciendo mover los brazos de un lado a otro y grabando postales inolvidables del festival.
Entre canciones, agradece efusivamente a la banda y al público, repitiendo que es de corazón, mientras superposiciones invitan a suscribirse al canal, manteniendo la fiesta en alto con palmas y brazos arriba para todos los cuartenteros.
Invita a Tierra del Fuego a participar con palmas y cierra con más letras intensas de arrepentimiento y heridas curadas, prometiendo no parar.