En la cumbre de Ginebra, el yerno de Trump, Jared Kushner, y Steve Witkoff, amigo inmobiliario convertido en negociador, se reúnen el mismo día con iraníes para discutir el programa nuclear y con rusos y ucranianos por la guerra en Ucrania.
Andrés, el analista, destaca la impresionante capacidad requerida para manejar simultáneamente estos temas críticos, evitando la guerra en ambos frentes, pese a la complejidad de negociar con Irán sobre uranio enriquecido y misiles.
Irán acepta hablar del tema nuclear pero no de misiles, mientras Estados Unidos busca frenar su desarrollo atómico, en un contexto de intereses cruzados y falta de especialistas en política exterior por recortes en el Estado.
La decisión parece tomada, pero las charlas prosiguen con equipos completos en Suiza.