Cuba enfrenta un éxodo masivo de jóvenes debido a dificultades económicas agravadas por la caída del apoyo petrolero venezolano, apagones y escasez de servicios básicos.
Estudios demográficos indican el mayor éxodo desde 1959, con cerca del 4% de la población emigrando en dos años y medio, especialmente profesionales como médicos y maestros.
Alrededor de 425.000 cubanos llegaron a EE.UU. vía Nicaragua y México entre 2022-2023, más 36.000 solicitando asilo desde México; otros a España y Sudamérica.