La dictadura cubana intercepta una lancha rápida con matrícula de Florida en aguas de Villa Clara, derivando en tiroteo donde mueren cuatro tripulantes, seis heridos y el comandante cubano lesionado.
El incidente ocurre a una milla de Cayo Falcones, cuando la embarcación estadounidense ignora orden de detenerse y abre fuego contra efectivos cubanos.
El hecho se da en contexto de máxima tensión por bloqueo petrolero de Washington y flexibilizaciones para crudo venezolano.
Autoridades cubanas reiteran protección de aguas territoriales, sin comentarios aún del Departamento de Estado de Estados Unidos.