Cuatro tripulantes cubanos originarios de Estados Unidos murieron y seis resultaron heridos en un tiroteo con la fuerza de custodia naval cubana cerca de la provincia de Villa Clara.
La lancha rápida, registrada en Florida, ingresó a aguas territoriales cubanas con 10 hombres armados, según autoridades cubanas que citan el Ministerio del Interior.
Los cubanos abatieron a cuatro agresores tras un intercambio de disparos iniciado por los tripulantes, que hirieron a un comandante cubano; los detenidos declararon preliminarmente fines terroristas de infiltración.
Marco Rubio calificó el incidente de inusual y anunció una investigación autónoma de Estados Unidos para verificar circunstancias y responder en consecuencia, cuestionando fuentes oficiales cubanas.
El corresponsal Manuel Castro detalló que ambos países investigan, destacando la tensión bilateral y la incertidumbre sobre las intenciones de los cubanos anticastristas armados.