Un crucero que navegaba desde Río de Janeiro hacia la provincia de Buenos Aires fue golpeado por un oleaje intenso, generando momentos de pánico entre los pasajeros.
Las imágenes virales muestran cómo en el comedor los platos volaban, mesas y sillas se deslizaban, copas y botellas se rompían contra el suelo, mientras la gente se agarraba de muebles y unos a otros para no caer.
El barco se inclinó inesperadamente durante varios minutos sin aviso previo sobre el mal tiempo, dejando el salón desordenado y a los pasajeros luchando por mantenerse en pie amid gritos y ruido.