Cristian llega a una joyería en la zona para tasar un reloj Rolex heredado de su tío y un anillo con esmeralda brasilera perteneciente a su tía de San Vicente, con fines de emprendimiento.
La tasadora Jacqueline evalúa el Rolex en mal estado sin caja pero con papeles, y destaca la esmeralda por su color, pocas inclusiones y ausencia de jardines, aclarando que estos son defectos pese a ser vendidos como virtud.
Entre ambas piezas, ofrecen 4.720.000 pesos, cifra que satisface a Cristian, quien anota el valor para informar a su tía y planea volver pronto.
Jacqueline proporciona horarios de atención y contacto por WhatsApp, mientras Cristian agradece la atención personalizada.