La Corte Suprema revocó el sobreseimiento de Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, y ordenó investigar por lavado de activos la compra de un departamento en Miami en 2011 por 402 mil dólares.
El fiscal Mario Villar apeló argumentando falta de evidencia para cerrar el caso, derivado de Panama Papers: Macri justificó fondos con préstamos de sociedades uruguaya y estadounidense sin relación previa, que pasaron de 10 mil a más de 400 mil dólares.
El inmueble en 485 Brickell Avenue, gestionado por Icon, se vendió menos de un año después; no figuraba en declaraciones juradas y se sospecha préstamo simulado.
La resolución reta a salas previas por no analizar pruebas suficientemente, con disidencia de Lorenzetti y Rosencrantz.