Elisa Carrió y los conductores intercambiaron halagos al cerrar la entrevista, con Paz y Juan expresando admiración constante hacia la diputada.
Carrió contó anécdotas personales sobre conocer a Jonathan desde los 13 o 14 años, junto a su padre, y lo elogió por su bondad natural, ganas de verdad y valores pese a presiones como ser amigo de Milena.
La diputada compartió una profecía escuchada en el Muro de los Lamentos en el año 2000 sobre una gran purificación para Argentina seguida de misericordia, dirigiéndose al pueblo.
Despedida emotiva antes del pase a Diego Seymann en tres minutos.