La cúpula de la CGT se reunió presencialmente con Jerónimo, Arguello y Hugo Moyano, descartando paro o acto pero anunciando una gran movilización el lunes hacia el Congreso y tribunales.
La marcha acompañará la presentación judicial contra la reforma laboral, que se aprueba mañana en el Senado, buscando una medida cautelar para frenarla temporalmente y ganar tiempo político.
Se diferencian de sindicatos combativos que paran el viernes, apuntando costo político a legisladores peronistas que voten a favor, en un contexto de divisiones internas como entre Hugo y Pablo Moyano.
La CGT busca anotarse un poroto judicial pese a saber la aprobación inminente de la ley.