Los kioscos enfrentan momentos delicados por la caída del consumo, el delivery y la competencia de farmacias y carnicerías que venden golosinas.
Según la Confederación PYME, cerraron 36.000 kioscos en dos años en Argentina, con pérdida de 72.000 empleos frágiles en el sector.
Cristian, kiosquero de Villa Urquiza, explica que los costos fijos como la luz multiplicaron de 50 mil a 500-600 mil pesos mensuales, sumado a alquileres que complican el mes.
La competencia desleal de hipermercados y cadenas con mejores precios, junto a la necesidad de estar 12 horas diarias sin empleados, agrava la situación pese a ubicaciones céntricas.
Espera alivio con ventas de figuritas del Mundial, pero muchos cierran tras décadas por costos e invasión de rubros tradicionales.