José Armando Caro Figueroa, ex ministro de Trabajo de Menem y secretario en Alfonsín, alerta que la reforma laboral necesita mecanismos de amortiguación para despidos masivos en la reconversión productiva, como el cierre de FATE con 900 trabajadores.
En el norte argentino, con alta desocupación y pobreza, los impactos de convenios internacionales y reconversión requieren programas urgentes de recualificación para minería, según informes de la OEI, ya que la mano de obra local no está preparada.
Figueroa cita modelos nórdicos de flexi-seguridad del libro El poder de la destrucción creativa del último Nobel de Economía, que enfatiza ayudas mínimas y transiciones para evitar suicidios, destrucción familiar y convulsiones sociales por desempleo sin apoyo.
Critica que el gobierno libertario no conduce el proceso laboral, aunque elogia a la ministra de Capital Humano por depurar la red de protección social de clientelismo; insiste en crear mecanismos para preservar la paz social y evitar zozobra con huelgas.
En Santa Fe, 15.000 kioscos cierran por crisis, necesitando medidas de acompañamiento como desde 1930 en reconversiones, más allá de la teoría del "sálvese quien pueda".