El camarógrafo Facundo de A24 relató en detalle la brutal agresión policial que sufrió mientras cubría una protesta de Greenpeace en un estacionamiento, donde policías lo golpearon, le echaron gas pimienta y lo precintaron fuertemente en la muñeca causándole lesiones.
Facundo explicó que filmaba contra el alambrado sin obstruir, como otros colegas, cuando la policía avanzó sin aviso, lo tiró al piso y lo atacó pese a que protegía su cámara incluso desde el suelo; nunca le informaron que estaba detenido y solo supo al llegar al Hospital Ramón Mejía escoltado por SAME.
Expresó profunda angustia y bronca por el incidente, que afectó a su familia —sus hermanos lloraron, no pudo contactar a su esposa Claudia ni a sus padres en Corrientes, y tranquilizó a su hijo Fidel de 22 años—; calificó la reacción policial como desmedida e inentendible, negando haber intentado ingresar al lugar o agredir a nadie.
Con 30 años de experiencia profesional, la consideró la peor situación vivida; agradeció efusivamente al personal del hospital público —doctora del Valle, doctor Rossini y equipo— por la atención de 10 con tomografías, placas y chequeos neurológicos que descartaron fracturas, aunque padece contusiones en rodilla, codo y muñeca.
Mostró ganas de volver inmediatamente al trabajo con su compañero Leo, pese al dolor; aún no contactó a su colega Agustina Binotti que estaba presente.