La policía agredió al camarógrafo y cronista de A24 durante la cobertura de la protesta de Greenpeace en el Congreso por la ley de glaciares, empujándolos, arrojándolos al piso y deteniéndolos sin motivo aparente ya que no había disturbios ni turba.
Débora Secheval reportó en vivo que los activistas de Greenpeace vulneraron las vallas perimetrales temprano con inodoros para una performance de protesta, y ahora hay convocatorias de agrupaciones de izquierda a las 16 horas para repudiar la agresión y pedir la liberación de los detenidos.
Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, calificó el accionar policial como reprochable, anunció un sumario y defendió a las fuerzas pero remitió responsabilidades a la ministra Monteoliva, aunque los periodistas desactivaron su explicación al aclarar que no hubo intento de ingreso al perímetro.
Panelistas criticaron la falta de explicación oficial de Monteoliva, quien está en Chile, y cuestionaron al jefe del operativo por ordenar la detención tras el empujón, en un contexto sin infracción ni tensión con manifestantes. También señalaron relajamiento inicial en la seguridad del Congreso y sobre-reacción posterior.
Victoria Villarruel deberá explicar sobre el jefe de seguridad del Senado, ligado a César Milani, cuya perímetro fue vulnerado. Exhortaron a evitar corralitos para periodistas y reivindicaron el orden policial sin excesos, en tanto el comunicado policial no es claro y hay casos sistemáticos como la bala de goma a Ramiro Fornotaro la semana pasada.