Jubilados marcharon hoy frente al Congreso reclamando mejoras en haberes y situación social, rodeados por fuerte presencia policial pero sin incidentes.
En medio de la protesta semanal de los miércoles, surge una novedad gravísima: Patricia Bullrich anunció la provincialización del PAMI, envalentonada por el apoyo en Cámara a la política antiobrera y antijubilatoria.
Los jubilados denuncian que a la miseria salarial, la falta de medicamentos gratuitos y escasas atenciones, ahora se suma la penuria de traspasar a las provincias la obra social más grande de Latinoamérica, sostenida por trabajadores y jubilados, lo que dejaría sin servicios directos.