Alfredo Roca, el reconocido compositor chaqueño de la familia Rojas, surgió desde un humilde patio de tierra en la zona tripartita entre Bolivia, Paraguay y Argentina, donde creó himnos del folclore argentino que hoy se cantan en eventos como la Fiesta Nacional de la Calle Angosta en Villa Mercedes, San Luis.
Tras superar un ACV, Roca comparte anécdotas de su carrera, destacando la colaboración con Jorge Rojas y una zamba dedicada a su abuela Nacha. Enfatiza la herencia musical de su padre, a quien agradece la forma única de interpretar la copla, un regalo que le permite transmitir el sentimiento ancestral del campo.
Emociona al público con una coplita que evoca la vida rural: "Amigos que ya han llegado, entre velones sonadas, señal que ya van a caer la piel". Continúa con versos sobre la huella del coche, el mar rojal y el llanto que habla, defendiendo la sombra del algarrobo, chañar, pistol y quebracho.
La actuación resalta la musiquita ancestral cargada de amor por el hombre del campo, un regalo que trasciende generaciones y une al público en la fiesta.