La AFIP recategorizó masivamente a monotributistas elevándolos de cuotas de 160 mil a 600 mil pesos considerando cualquier ingreso en billeteras virtuales como facturación, incluyendo propinas, préstamos, colectas, transferencias propias o plazos fijos vencidos.
Los panelistas denunciaron esta práctica como un delirio contra los laburantes porque obliga a probar la inocencia ante recategorizaciones automáticas, sin pedir explicaciones previas, y genera apelaciones complicadas con la página caída; criticaron que blanquean fortunas millonarias mientras persiguen transferencias chicas.
El debate resaltó contradicciones como contabilizar dos veces la misma plata o movimientos bancarios antiguos, y advirtieron que incentivará el efectivo en negro y evasión; el diputado Guillermo Michel y otros pidieron dejar sin efecto la medida y exigir primero explicaciones.
Panelistas coincidieron en que es insostenible e inentendible, especialmente tras el vencimiento del plazo voluntario de recategorización, y recomendaron consultar contadores para respaldar ingresos no laborales.