La AFA emitió un duro comunicado acusando al gobierno de una operación política contra el fútbol argentino, afirmando que el fútbol es del pueblo y no se vende. Denuncian que la medida de la IGJ no es técnica sino política, y que no resiste control judicial. Esto se enmarca en el cambio de sede a Pilar para evitar veedores de la IGJ en sus cuentas.
En una entrevista telefónica, el exdirigente Raúl Gámez criticó el poder de Claudio Tapia, a quien llamó Chiquitapia, por manipular votos al sumar 30 equipos y dar puestos a dirigentes de clubes chicos. Gámez advirtió que los dirigentes de AFA son peligrosos porque llegaron con trampas y ostentación de dinero, y exigió transparencia en fondos como los de los Nostrobanos.
Doce miembros del Comité Ejecutivo apoyan el paro hasta el 8 de marzo: Claudio Tapia, Pablo Tobbiani, Malaspina, Gonzalo Belloso, Nicola Russo, Fabián Berlanga, Pozonte, hijo de Mariotto en Banfield, Artime de Belgrano, Matías Tapia, Steve Fale de Riestra y Mario Leito de Atlético Tucumán. Todos votaron la medida de fuerza sin opositores presentes.
Los grandes clubes como Boca Juniors, River Plate, Independiente, Racing y San Lorenzo apoyan vía redes sociales o remeras, aunque algunos no asistieron a la reunión. River votó a favor. El conflicto arranca con la oposición de AFA a las SAD impulsadas por el gobierno de Javier Milei, con Patricia Bullrich mencionando investigaciones vía IGJ y posible acuerdo de AFA con Axel Kicillof para la sede bonaerense.
Panelistas destacan sospechas de dinero sucio en mansiones y pagos desde AFA, mientras la AFA ve persecución para desestabilizarlos y privatizar el fútbol.