La AFA transfirió su domicilio legal a la Provincia de Buenos Aires en Pilar, calle Mercedes 1300, para evitar la jurisdicción de la Inspección General de Justicia (IGJ) nacional que pedía designar veedores por inconsistencias en balances de ocho años.
En comunicados, AFA argumenta que IGJ carece de legitimidad y amenaza ir a la Justicia hasta la Corte Suprema si insisten; el sitio en Pilar es un baldío sin nada, similar a maniobras pasadas, y genera disputa jurídica sobre si la Provincia aceptó válidamente el cambio posterior al pedido de IGJ.
Conducen critican la maniobra como elefante blanco para defenderse, marcando preocupación de autoridades AFA por su continuidad, con posibles problemas prácticos si veedores intentan entrar a predios como Ezeiza.
Relacionan con bronca general en fútbol, como insultos a dirigentes en San Lorenzo, y recorren de Mercedes Ninzi confirmando el vacío en el nuevo domicilio.