La administración Trump flexibilizó en el último mes las sanciones contra Venezuela para facilitar la reconstrucción de la infraestructura petrolera del país.
Este proceso inició el 7 de enero con el levantamiento de restricciones que permiten la venta y el transporte de crudo y productos derivados venezolanos a mercados internacionales.
Previamente, el presidente Donald Trump celebró en su discurso ante el Congreso la recepción de más de 80 millones de barriles de petróleo venezolano desde el retorno de las negociaciones, calificando a Venezuela como "nuevo amigo y socio".
Trump también destacó que la producción estadounidense de crudo aumentó en más de 600.000 barriles diarios y que la de gas natural alcanzó su punto más alto al cumplir su promesa de perforar.