Un grupo acotado de activistas se manifiesta de forma pacífica afuera del Congreso Nacional contra la modificación de la ley de glaciares, cantando "el agua vale más que el oro" y desplegando números musicales que simbolizan los glaciares derretidos.
Dentro del recinto, el debate por la reforma es más tenso con opiniones encontradas: el oficialismo busca que las provincias decidan qué glaciares y periglaciares proteger o habilitar para minería, mientras constitucionalistas advierten violación al principio de no regresión ambiental en medio del cambio climático global y presiones de multinacionales mineras.
El tránsito fluye normalmente con mínima presencia policial de Prefectura, a diferencia de lo esperado para mañana con vallados ampliados y mayor movilización, donde autoridades anticipan tensión por posibles encapuchados generadores de disturbios como en sesiones previas.
Los manifestantes esperan semáforos para mostrar carteles como "sin agua no hay vida, ni pan, ni techo, ni trabajo" y "defender a la Pachamama es defender la democracia", destacando tranquilidad frente a otros sectores más disruptivos.