Una catastrófica tempestad azota Brasil con intensas inundaciones y deslizamientos de tierra en el estado de Minas Gerais, dejando al menos 37 muertos y 33 desaparecidos en los municipios de Juiz de Fora y Ubá.
Autoridades despliegan un masivo operativo de rescate con medio millar de efectivos y perros rastreadores, que han salvado a 200 personas de entre los escombros de 74 casas derrumbadas. Cerca de 700 habitantes evacuados por cortes de luz, puentes destruidos y barrios inundados.
El vicegobernador de Minas Gerais alerta a la población en zonas de ladera para que evacúe inmediatamente por riesgo geológico grave. Se esperan más lluvias por un frente frío que afecta al sureste brasileño.
Luiz Inácio Lula da Silva, presidente brasileño, ordenó movilización inmediata del gobierno para asistir a los afectados en esta zona donde vive gran parte de los 213 millones de habitantes del país.