Un teléfono secuestrado a Lucas Mereles, líder de la banda del millón presa en zona norte, muestra fiesta en penal: televisor, equipo de audio, luces de colores, videojuegos, como boliche o casa de streamer.
La banda recluta menores de 13 a 17 años para escruches. Celular habilitado con papel oficial. Audios revelan preocupación por secuestro agravando condena, pero resignación: "seguimos presos con todas las comodidades".
Genera bronca por falta de detención efectiva. Partido de Zona Norte, ahora en cárcel con privilegios post-golpes.