La economía rusa muestra crecimiento pese a sanciones: flujos más del 10% en tres años, PBI subió 1% en 2025 y más del 10% acumulado, según informe del primer ministro Mikhail Mishustin ante la Duma.
Mishustin atribuye dinámica positiva a concentración de recursos en tareas prioritarias de Vladimir Putin, proyectos nacionales, liderazgo tecnológico y respuesta rápida a retos externos como sanciones congelamiento activos.
Cita a Orbán: sanciones perjudican más a Europa que a Rusia. Se enfatiza ampliación infraestructura, búsqueda socios mercados y fortalecimiento competencias tecnológicas ante complejas tareas.
Informe anual destaca preservación dinámica pese situación dificilísima, alineada con nivel medio mundial.