Matías Hidini explica escasez de perfiles técnicos en todos niveles, desde secundaria técnica hasta universitaria, en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Falta fomento educativo y la escuela técnica de los 80-90.
Ni la buena paga atrae a oficios como gasista o plomería pese a la demanda alta. En UBA, top carreras son medicina, derecho y psicología; ninguna ingeniería en primeras posiciones. 52% de chicos en Buenos Aires no terminan secundario.
Falta comunicación gubernamental sobre necesidad y sueldos técnicos, generando desfasaje oferta-demanda. Hacia 2030, con IA, estudiar ingeniería, matemáticas, tecnología, ciencia o enfermería da más chances laborales; sumar inglés es clave.
Mercado laboral heterogéneo; cualquier formación técnica supera informalidad. Jóvenes buscan plata fácil como influencers.