Una mujer acude a Leiva Joyas por encargo de su vecina anciana para vender joyas del difunto marido: cadena leonina de oro para reloj de bolsillo, dos anillos de oro blanco, uno con esmeraldas colombianas y brillantes, otro estilo Belle Époque francés antiguo con piedra faltante por antigüedad.
El tasador confirma que la cadena es de oro genuino (no chapada), evalúa las piedras y explica el valor por metal y gemas. A pesar de la pieza faltante en un anillo, se puede reparar sin problema.
Oferta total: 3.949.400 pesos. La clienta reacciona sorprendida: "¡Wow! ¡Un montón! La verdad que sí, muchísimo dinero. No me lo imaginaba".
Sugieren pago en efectivo, dólares o transferencias por seguridad. La clienta agradece y menciona la confianza de la vecina que la crió.
Testimonial final: "Supe de Leiva Joyas porque mi vecina me lo recomendó [...] re contenta con la experiencia. Muy buena la atención y todo muy detallado".