El gobierno de Japón denunció la detención de un ciudadano nipón en Teherán y exigió al régimen iraní su liberación inmediata.
El arresto ocurrió el 20 de enero; protegen la identidad del detenido para su integridad. Mantienen comunicación con la familia y autoridades iraníes.
El detenido fue trasladado a una prisión conocida por albergar presos políticos, en medio de protestas estudiantiles contra el régimen. Medios internacionales señalan el caso.
Japón brinda máximo apoyo para proteger a sus ciudadanos.