En barrios del conurbano como Merlo y San Martín, la inseguridad fuerza a microempresas de construcción a terminar trabajos a las 3 de la tarde por miedo a robos, extendiendo plazos y perdiendo ingresos.
Trabajadores van temprano pero huyen antes de las 4pm porque "no queda nadie en la calle, te afanan". Comidas solo al mediodía o noche cuando hay movimiento, evitando horarios desiertos.
Repartidores laburan de noche por apps que pagan más, pero es riesgoso. Ladrones usan equipos de reparto falsos, confundiendo a trabajadores genuinos que temen ser atacados por colegas o delincuentes.
Panel critica falta de prevención como cascos y patentes en motos, pero urge acción contra violencia general.