Hermanos Domingo y Chiquinho Brazão fueron condenados a 76 años de prisión cada uno como autores intelectuales del asesinato de la concejala Marielle Franco y su chofer Anderson Gomes en marzo de 2018 en Río de Janeiro.
El crimen fue planificado para proteger negocios inmobiliarios ilegales, revelando conexiones entre poder político y milicias en la ciudad.
Los jueces destacaron la complicidad en maniobras de terrenos fiscales y control paramilitar de zonas públicas. Se ordenaron indemnizaciones millonarias a las familias de las víctimas.
Es un cierre tras años de espera por justicia, visibilizando la lucha activista de Franco contra las milicias, con marchas y reclamos persistentes.