El movimiento de resistencia islámica Hamás exigió sanciones contra Israel por decisiones que refuerzan control en Cisjordania ocupada, como inscribir tierras como estatales y permitir compras a ciudadanos israelíes.
Hamás celebró comunicado de 20 países censurando medidas y urgió acciones concretas contra el gobierno fascista de ocupación para detener anexión, asentamientos y desplazamiento forzoso.
El Ejecutivo israelí aprobó el 15 de febrero declarar áreas de Cisjordania como estatales y ampliar atribuciones. Derecho internacional considera colonias ilegales y crimen de guerra; residen 700.000 colonos en asentamientos.