Presentan la versión original sin censura de Kill Bill, más explícita que la concebida por el director, contada de corrido sin partes, totalizando cuatro horas y treinta y cinco minutos.
La película es una historia de venganza de la protagonista contra una turma, maravillosamente contada, exquisitamente sangrienta, bestial y brutal pero con sofisticación, música, estética y coreografías alucinantes. Se reestrena hoy con intervalo de quince minutos.
Los panelistas muestran entusiasmo total, votan un 10, destacan que es vertiginosa y atrapante para fanáticos, pese al desafío de la duración en tiempos de poca concentración. Confirman ganas de verla completa.