Panel critica a empresarios argentinos por vender empresas familiares a multinacionales, llevando a quiebras como en bodegas mendocinas (Pulenta, Greco) y hoy nietos de fundadores repitiendo errores.
Mario Grinman, líder de Cámara Argentina de Comercio, admite que algunos quedarán en el camino por ajuste, pero él no sufre: "Algunos vamos a quedar en el camino, ese es el precio para que nuestros hijos tengan Argentina normal". Critican su frase insensible mientras kioscos cierran.
Ejemplos: tamberos vendidos a Arcor (ex Mastellone), panificadoras a Bimbo mexicano, FATE (fortuna de 900 millones dólares) amenazando cierre pese ganancias previas de 120 millones. Empresarios priorizan guita propia, entregan país.
Trabajadores víctimas de lógica pendular económica: suben precios leche, arroz, fideos, luz, gas, alquiler. No todos empresarios malos, hay sanos, pero G6 poderosos no sufren crisis que imponen.