Estados Unidos acusó a China de aumentar drásticamente su arsenal nuclear, con pruebas nucleares secretas, y predijo mil ojivas para 2030. Exigió inclusión de Pekín en futuro tratado de control de armas tras expiración New START con Rusia.
Christopher Yu, subsecretario para control de armas, criticó New START por no contabilizar acumulación china "opaca, rápida, deliberada". Embajador chino Yen Jian rechazó distorsiones y negó carrera armamentista.
Rusia y EE.UU. tienen más de 5.000 armas nucleares cada uno; New START limitaba a 1.550 desplegadas, que Rusia superó según Washington. China se acerca rápidamente.