Luis critica duramente al conductor que alegó no poder tomar el médano con velocidad, calificándolo de falso y criminal.
Describe cómo salvó vidas de casualidad a peatones y destaca que le quitaron la licencia, pero en Argentina no hay causal para prohibir conducir de por vida.
Menciona la reforma penal en debate y lo atribuye a pulsión de muerte o instinto asesino, esperando que no vuelva a manejar.