Un colegio de Mar del Plata no renovó la matrícula a un adolescente que inicia secundaria por comportamientos imposibles y violentos durante dos años. El establecimiento trabajó con el niño, padres y psicólogos sin éxito, argumentando derecho de admisión ya que hay otras escuelas disponibles.
Los padres recurrieron a la Justicia: primera instancia familiar ordenó la matrícula, pero la Cámara Civil y Comercial Nº3, encabezada por el doctor Luz Taló, revocó la decisión tras audiencia. Validó los informes del colegio y notó que el padre admitió rechazo en cuatro colegios más.
La Cámara priorizó el impacto negativo en compañeros y grupo, confirmando que no fue discriminación sino medida tras dos años de intentos fallidos. El alumno no inicia clases en ese colegio esta semana.
Panel menciona paralelismo con Roberto Sánchez, echado de colegio por mala conducta y problemas laborales iniciales.