Banda del millón, delincuentes jóvenes violentos, dirige robos desde prisiones bonaerenses como Melchor Romero: Lucas Mereles y Brandon Brites ordenan vía celulares autorizados por Servicio Penitenciario Bonaerense, con total impunidad.
En saga de delitos en Martínez, Vicente López y San Isidro, incluyendo robo a abuela influencer, marcaron casas con videos enviados a jefes presos; repartían botín en videollamadas mostrando euros y pesos. Celulares con funda membretada, IMEI registrado como DNI del preso, requisados pero retenidos.
En pabellón convierten cárcel en boliche como Pachá, con corrupción: reparten guita de robos con guardias para evitar motines. Fiscal Patricio Ferrari reconstruyó red con 46 fojas. Indignación por falta de avance en retiro de celulares pese a delitos organizados desde adentro.
Guardias admiten celulares los "tranquilizan" pero joden afuera; ejemplo Santa Fe eliminó celulares con apoyo de Patricia Bullrich. En Buenos Aires, decisión política pendiente pese a sicarios y robos dirigidos.